Migraciones

La migración ha marcado la historia social y política del Paraguay a lo largo de su historia y por ello constituye un pilar central de las políticas del Estado. La adhesión a la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, ratificada por Ley 3.452 del 9 de abril de 2008, ha contribuido a generar innovaciones respecto a la gestión y atención de los migrantes, pruebas de la voluntad de llevar a cabo una política migratoria centrada en los Derechos Humanos.

Por diversas circunstancias, existen paraguayos que se ven forzados a solicitar la ayuda estatal para poder retornar al país. Esto incluye a personas en situación de indigencia, personas afectadas por la falta prolongada de trabajo, problemas de salud, presencia de niños vulnerables, víctimas de trata de personas y familiares fallecidos en el exterior.1

Hay un sesgo femenino en la migración laboral paraguaya, lo cual responde, entre otros motivos, a la demanda creciente de mano de obra femenina en los países de destino con fines de cuidado, reproducción o de trabajo sexual. La situación de las mujeres paraguayas en algunos países es delicada, porque son víctimas de abusos y violaciones a sus derechos humanos fundamentales.2

En el país y fuera de él, hay un relevante número de personas no registradas debido a la baja respuesta de las instituciones competentes, la descoordinación existente, la minimización del valor de la documentación y las limitaciones territoriales de oferta de servicios. Un problema particular son los ciudadanos expatriados, en especial sus hijos nacidos fuera del territorio paraguayo. Asimismo, existen inmigrantes sin documentos de identidad; estos en su mayoría tienen hijos, que tampoco acceden a un documento de identidad.

Por otro lado, es relevante el logro que los paraguayos en el extranjero accedan al sufragio, a pesar de que la participación aún tiene margen importante que aumentar.

Cuadro 25. Migrantes en Paraguay

Fuente: Censo de Población y Vivienda 2002. STP/DGEEC

La población de extranjeros residentes en el país a comienzos de la década del 2000 equivalía aproximadamente a un tercio del volumen estimado de paraguayos emigrados. La pérdida de población en edad activa es un proceso de largo alcance que se arrastra desde finales del siglo XVIII. La intención de compensar esta pérdida con políticas de promoción de la inmigración selectiva no tuvo efectos impactantes y extendidos a nivel económico, social y territorial.3

En Paraguay no hay ninguna ley específica que regule el funcionamiento de los proveedores de servicios de remesas, con excepción de las leyes y los reglamentos que son aplicables en general a las actividades de los bancos comerciales, entidades financieras, cooperativas y casas de cambio.4

La repatriación de connacionales tiene un enfoque de apoyo a la creación de MiPyMEs, que depende en gran medida del ahorro de cada persona repatriada.5

1 Secretaría Nacional de Repatriados. www.repatriados.gov.py

2 Amnistía Internacional Paraguay. www.py.amnesty.org

3 Perfil Migratorio de Paraguay 2011. Elaborado por la Asociación Paraguaya de Estudios de Población (ADEPO), para la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Asunción, noviembre de 2011. Equipo de redacción: Hugo Oddone, Claudina Zavattiero, Cynthia González Ríos, Edith Arrúa Sosa y Elizabeth Barrios.

4 Programa de aplicación de los principios generales para los mercados de remesas de América Latina y el Caribe. PARAGUAY. Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos – CEMLA. 2013

5 Secretaría Nacional de Repatriados.

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