Desde el 2003 hasta el 2008, Paraguay experimentó el crecimiento de su Producto Interno Bruto. Este crecimiento fue especialmente vigoroso en los años 2006 y 2007. En el Cuadro 1 se observa una caída de la pobreza extrema desde el 2003 hasta el 2005 (casi 8 puntos porcentuales de descenso respecto al año 2002) en coincidencia con el periodo de crecimiento económico. Sin embargo, en los años 2006 y 2007, a pesar del alto dinamismo de la economía, la pobreza extrema volvió a crecer situándose en niveles cercanos al peor año (2002). Este comportamiento aparentemente paradójico está explicado por la suba significativa en los precios de los alimentos en alrededor de 40% durante el período 2006-2007.

En el año 2008 la pobreza extrema descendió 4,2 puntos porcentuales en un contexto de crecimiento económico e inflación baja. Para el año 2009 los pronósticos de un aumento significativo de la pobreza extrema como consecuencia de la caída del PIB en 3,8% y una sequía que azotó al país,1 no se cumplieron y la pobreza extrema tuvo un pequeño descenso a nivel nacional, pero un repunte en el sector rural.

Fuente: EPH 2013. DGEEC/STP

La política contra-cíclica del gobierno podría ser un elemento importante que haya contribuido a evitar la suba de la pobreza extrema; el gasto público creció 28% respecto al año 2008 (y la inversión física tuvo un aumento muy significativo) además de extenderse de 14.000 a 100.000 familias el programa de Transferencias Monetarias con Corresponsabilidad (TMC), entre otras medidas.

Entre los años 2010 y 2013 se registran tasas de crecimiento promedio de 7,6%, con más de 9 puntos porcentuales de descenso en la pobreza extrema. En este periodo se observa el efecto de la mejora en la distribución de los ingresos y la desaceleración de los precios de los alimentos a partir del año 2011.

La posibilidad de generar ingresos está ligada a la capacidad particular de emprendimiento productivo y comercial de las personas. Encontramos así que el crecimiento económico en la última década tuvo efecto positivo para muchos en áreas urbanas aunque fue limitado para los habitantes en situación de pobreza de áreas rurales. Las estadísticas oficiales para el año 2013 indican que esta situación de escasez de ingresos alcanza a un millón y medio de personas en todo el país, con una incidencia mayor de 57% en zonas rurales, donde además reside aproximadamente el 70% de los pobres extremos.

En el periodo estudiado de 1997 a 2013,2 la incidencia de la pobreza extrema rural pasó de 32% a 17,6% (14,4 puntos porcentuales), frente a la urbana que disminuyó de 7,2% a 5,1% (2,1 puntos porcentuales). Actualmente, el porcentaje de pobreza extrema rural más que triplica al porcentaje urbano.3 En términos absolutos, a diciembre de 2013, la pobreza extrema rural afecta a 474.825 habitantes y la pobreza extrema urbana a 202.264 habitantes.

En zonas rurales, el 68% de los ocupantes de pequeñas fincas para el cultivo agrícola no tienen títulos de propiedad, el 83% de las unidades de producción campesina poseen el 2% de las tierras, mientras que el 1% de las grandes fincas detentan el 79% de la superficie total.4 Las carencias en acceso a tierra condicionan la posibilidad de generación de ingresos de pequeños productores rurales. Tampoco el nivel de tecnología aplicada actualmente permite alcanzar el nivel mínimo indispensable para satisfacer las necesidades básicas de los hogares dedicados a la agricultura familiar.

Si bien el acceso a oportunidades de ingreso en Paraguay ha mejorado, la desigualdad sigue siendo preocupante. El 10% más pobre de la población (decil más bajo) tiene un ingreso promedio mensual per cápita cercano a los 183 mil guaraníes y participa con el 1,5% del total de los ingresos en el 2013. El 10% más rico (decil más alto) tiene un ingreso medio mensual por persona cercano a los 4.740.000 guaraníes y participa con el 37,6% del ingreso total. El ingreso por persona además es desigual entre área urbana y rural (el ingreso per cápita urbano es 1,7 veces del rural), y también internamente dentro de cada área se evidencia la desigualdad de los ingresos. La participación del decil más rico en el ingreso total respecto a la del decil más pobre es 18 veces mayor en el área urbana y 25 veces en el rural.

En el Cuadro 2, se observan algunas de las principales referencias internacionales para la medición de los avances del país en el campo del desarrollo social.

Cuadro 2. Principales índices sociales

Variable

Ranking

Observaciones

Índice de oportunidades humanas5

67%

Bajo nivel educativo (IOH 74%) y de acceso a servicios de agua y saneamiento (IOH vivienda=59%)

Índice de desarrollo humano6

111° de 187 países

Penúltimo en Sudamérica, sólo Guyana tiene un índice más bajo

Índice de Progreso Social7

72° de 132 países

Falencias en necesidades básicas (salud materna e infantil, alimentación, nutrición, acceso a agua y saneamiento), también en bienestar (aprovechamiento energético, matriculación primaria y conectividad a internet)

Índice de Gini en ingresos

Gini país: 47,8
Gini urbano: 44,8
Gini rural: 48,9

Desigualdad en los ingresos es una de las mayores en la región.

Desempeño escolar8

74% de 6° grado con desempeño menor al nivel III (de IV), por encima de la media regional (52%)

En la zona rural 50% de los niños y niñas no llegan al II nivel

1 El sector agrícola experimentó una caída del 24% durante el año 2009 (Banco Central del Paraguay).

2 A partir del año 1997 se cuentan con encuestas comparables a nivel nacional en Paraguay para medir la pobreza.

3 En el año 1999 la pobreza extrema del sector rural fue 5 veces más grande que la urbana (en términos de porcentaje).

4 Ministerio de Agricultura y Ganadería, Censo Agropecuario 2008.

5 El Índice de Oportunidades Humanas (IOH) busca medir las posibilidades de acceso de menores de 18 años a servicios considerados básicos para el desarrollo pleno de las capacidades de las personas, según sus circunstancias personales al nacer como ser lugar de nacimiento, nivel socioeconómico de los padres, etnicidad, o género.

6 Según el Índice de Desarrollo Humano (IDH 2012), Paraguay tiene un IDH de valor medio, posicionándose en el puesto 111 de un total de 187 países.

7 El Índice de Progreso Social (SPI 2014) posiciona al Paraguay en el puesto 72 de 132 países de ingresos altos, medios y bajos de todo el mundo. Tiene tres componentes: necesidades humanas básicas, bases del bienestar, y oportunidades.

8 Resultados preliminares de la prueba SNEPE 2010. Dirección de Evaluación de la Calidad Educativa, MEC. Agosto 2011.

Back to Top